11/18/2007

Stop in the name of love

Doctor: Llevamos 15 minutos mirándonos, piensan seguir en el péndulo del reloj, diciendo si y no, o piensan salir de el y afrontarlo?
Señora: Es complicado.
Doctor: Ustedes mismas, la sala de espera esta llena, y tengo mas pacientes que atender.
Señora: Vera, mi hija aprendió a hablar a los 2 años, ya en la guardería destacaba por su afán a aprender, y siempre fue la mejor haciendo puzzles. La recomendaron para hacer los cursos de dos en dos, aún así siguió siendo una chica de excelentes, y por supuesta la primera de su promoción. Esta estudiando física quántica, y es la alumna mas prometedora de su carrera. Discute con sus profesores sobre teorías imaginarias que no se pueden demostrar. Tiene un novio maravilloso, muy guapo y listo, arquitecto. La boda esta planeada para dentro de un año. Es muy servicial y se desvive por ella. Mi hija es una chica muy sensible, ha colaborado junto a varias ONG con personas con minusvalías o problemas. Como podrá apreciar, es muy guapa y joven, tiene unas medidas envidiables, 100-65-95, tiene una larga melena pelirroja, que ha dejado crecer desde los 12 años. No tiene ningún defecto físico, y aparentemente es perfecta genética y socialmente.
Doctor: Todo eso que me esta contando es muy bonito, pero que quiere decirme con esto?
Señora: Vera, hace tiempo empezamos a notar un cambió de actitud en nuestra hija, lo atribuimos a un cambió hormonal, y no le dimos mayor importancia.
Doctor: Entiendo, siga.
Señora: Se pasaba siempre un par o 3 horas fuera de casa, pensamos que estaría con algún chico o alguna amiga.
Doctor: Siga.
Señora: Nosotros intentamos ser unos padres modernos, mis padres me criaron en un pueblo. Aun así queríamos saber que hacia nuestra hija tantas horas con Nicolas, así que decidí seguirla un día.
Doctor: Deberían haber respetado su intimidad, pero siga.
Señora: Le seguí hasta los barrios bajos de los barrios bajos, y entraron ambos en una pensión, que mas que eso era una chabola de hormigón.
Doctor: Son jóvenes, no tendrían recursos para mas.
Señora: Alquilaron una habitación por horas, y se fueron juntos a la habitación.
Doctor: Su hija sabe lo que su cuerpo necesita, y querrían pasar un buen rato, siga por favor.
Señora: Hablamos con el conserje, y por una módica cantidad, nos dijo que por unos dineros me dejaría mirar por un agujero de la pared. Al principió me lo prohibí a mi misma, pero tenia demasiada curiosidad para negarme.
Doctor: Hizo mal, rompió su intimidad, siga.
Señora: Tal vez, pero si nunca lo habría sabido, lo vi juntos !copulando!
Doctor: Y que esperaba que hicieran en una pensión por horas?
Señora: Llámeme ilusa, pero era lo último que me esperaba de los dos.
Doctor: Lo que hacia su hija es normal, lo que no entiendo es que pinto yo en todo esto, lo que usted necesita es un psikiatra.
Señora: Veo que no lo entiende, le gusta hacerlo con el atado.
Doctor: Bueno, la gente tiene fantasías sexuales, que no sean socialmente típicas no implica que sean raras o malas.
Señora: Voy a tener que ser mas directa con usted.
Doctor: Complázcame.
Señora: Es que Nicolás, aunque fiel amigo de la familia, y en cierta forma integrado a ella, es nuestro perro.
Se quedaron ambos bandos en silencio unos minutos, por fin alguien rompió el silencio.
Doctor: Bueno, sigo sin saber que pinto yo en este asunto.
Señora: Quería saber, si mi hija puede quedarse embarazada de Nicolás.
Hija: Madre, es técnicamente imposible.
Señora: Cállate, todo esto es culpa tuya, déjame enterarme para por lo menos, hacer las cosas bien.
El doctor se quedo mudo unos instantes, nunca le habían hecho esa pregunta, ni siquiera lo estudió en un libro, aunque sabia que dos especies tan distintas no podían evolucionar, y nunca oyó hablar de un hombre-perro, aún así su curiosidad pudo mas.
Doctor: Señora, responderé encantado a su pregunta, pero antes necesitaría saber algo. Sabría decirme de que raza es el perro?
La señora le respondió gustosamente a la pregunta, y quedó mas aliviada al saber que tal cruce no era posible.
Señora: Muchísimas gracias doctor, a sido usted muy paciente, se lo agradecemos en nombre de mi familia, por favor sea usted discreto.
Doctor: Descuide, antes de que se vayan, me gustaría darle unas recomendaciones a su hija.
Señora: Adelante.
Doctor: Hija, antes de hacer eso que llevas tiempo haciéndolo, que sepas, que seria prudente ponerle calcetines en las patas para que no te arañe sin querer, dale agua abundante antes de hacerlo, y mantenle un mínimo de higiene.
Señora: Gracias doctor, pero no sea necesario.
Se despidieron, y, madre e hija abandonaron la consulta.
Pasaron unos días, y el doctor no volvió a pensar en ello, pero una mañana su secretaria le dijo, que la madre había pedido hora para ella sola.
Señora: Buenos días doctor.
Doctor: Buenos, que tal esta señora?
Señora: Muy bien, he venido para decirle que hemos solucionado el problema.
Doctor: A si? han llegado a una decisión salomónica?
Señora: Si, hemos echado al perro de casa, no podíamos consentir que el amante de mi hija durmiera en el mismo techo.


Nota el autor: He preferido esperar al final, para decirte, que el cuento, esta basado en una historia real.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Hola, sabes que no tengo palabras para describir lo que cuentas.
Ya sabes mi opinión, jeje.
Un beso grandote.

9:51 p. m., noviembre 19, 2007  
Blogger mas de mi que de... lirio said...

jajaja! Lo que me asombra es la reacion de la madre... el resto aunque no se vea, es pan de cada dia!
Besos

7:42 p. m., noviembre 26, 2007  

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